El salario premia una trayectoria que no todos pueden acumular
Entre el profesorado de planta, los quince años de la serie son desfavorables para las mujeres sin una sola excepción: del 1,7 % en 2008 al 13,1 % en 2019. Por escalafón, los titulares son el único grupo sin ningún año negativo — 9,58 % en 2023, con más del 60 % de titulares hombres.
Brecha salarial docente desfavorable a las mujeres, por facultad: valor máximo registrado en la serie. Escala común; la barra completa equivale al 37,76 %. Cuatro de las seis facultades tienen brechas desfavorables.
Los dos perfiles no son el mismo. En Agropecuarias está el pico más alto jamás registrado, pero la brecha desciende: en 2023 era del 5,30 %. En Ingenierías es persistente: entre el 20 y el 25 % desde 2017, un 21,67 % en 2023 y ningún año con valor negativo.
Evidencia que corre en sentido contrario
En las otras dos facultades la brecha favorece a las mujeres. En Ciencias Jurídicas y Sociales ganaron un 9 % más en 2014; en Ciencias para la Salud, un 24 % más en 2008. La investigación no lo omite: el objetivo no es invertir la brecha, sino alcanzar la transparencia de los sistemas salariales.
El contraste con el personal administrativo es la mejor pista de política del apartado. Allí la investigación describe las brechas como casi inexistentes, y da la razón: el salario lo fija el cargo, no la productividad acumulada. Su mayor diferencia fue del 10,5 % en 2011 y en 2023 era del 0,94 %.